| “Cojo, sarcástico, eternamente malhumorado, adicto a los estupefacientes y
políticamente incorrecto. Cruel con sus subalternos y, lo que es peor, con sus
pacientes del hospital, en la unidad de diagnósticos. Así es el Doctor House, el
personaje con menos atributos para convertirse en objeto de admiración, pero
quien lo ha conseguido con furor. La serie de televisión que lleva su nombre tiene
millones de seguidores repartidos por el mundo.
Tras Dr. House está Hugh Laurie (1959), actor que antes de ser un antihéroe de la
pantalla chica era un destacado comediante en su Inglaterra natal. Y también era
escritor, porque en 1996 Random House publicó en su país ´The Gun Seller´”
Para seguir leyendo este artículo publicado en “El Mercurio”, siga este enlace:
http://bit.ly/a1RXUX
|